Sobre Patricia Bordó

No siempre supe elegir...

Patricia Bordó, coach de alta consciencia para mujeres

Tenía diecisiete años y acababa de volver de Charleston, Illinois, donde había sido estudiante de intercambio. Vivía en Barcelona, en casa de mis padres, con dos trabajos y una carrera empezada.

Un día cualquiera era así: despertador antes de las cinco, gimnasio, los túperes de toda la jornada hechos antes de que amaneciera, un trabajo, el otro, la universidad, y por la noche leer y formarme por mi cuenta en cosas que nadie me había pedido. Ni un hueco. Nunca un hueco.

Desde fuera parecía admirable. Todo el mundo me decía lo disciplinada que era.

Por dentro era otra cosa: una crítica que no callaba, una exigencia que no aflojaba nunca y una disciplina que se había convertido en la forma más elegante de maltratarme.

Llevo tatuada en la columna la frase que me repetía entonces: todo pasa por una razón. La usaba para aguantar. Para justificar cualquier cosa con tal de no pararme a mirarla.

Y esa manera de vivir no se quedó en los diecisiete. Vino conmigo, se hizo más grande, y me llevó cada vez más lejos.

El día que paré

No paré yo. Me pararon.

Fue con el COVID, viviendo en Emiratos. Cerró todo: el gimnasio, las tiendas, las fronteras. Me quedé cinco meses atrapada en un país que no era el mío, sin mi familia y sin saber qué iba a pasar.

Por primera vez en años no había nada que hacer a las cinco de la mañana.

Y en ese silencio vi algo que llevaba mucho tiempo sin querer ver: que estaba viviendo de fuera hacia dentro. Que construía desde el 5 % , lo que se ve, lo que se mide, lo que se aplaude, y casi nunca desde el 95 % que en realidad decide.

Aquellos meses me dije dos cosas, y las dos siguen en pie: quiero ser más amable conmigo, y quiero una vida que no se sostenga sobre la exigencia.

Lo que probé

Probé de todo, y no lo digo como frase hecha: mentores, coaches y terapeutas en México, en Venezuela, en Estados Unidos y en España. Me formé en un montón de disciplinas.

Y durante mucho tiempo no cambió nada de fondo.

Porque lo que hacía era cambiar una dieta por otra. Un entrenamiento por otro. Comprarme un cambio que sonaba bien y que no había calado en ningún sitio.

Lo que sí funcionó fue mucho menos espectacular: tomar una decisión y sostenerla. Cambiar mis hábitos, mis entornos y, sobre todo, cómo me hablaba.

Y hacerlo desde otro lugar: desde quién soy, no desde quién debería parecer. Ahí dejé de perseguir la versión perfecta y empecé a mostrarme entera, con lo que no encaja incluido. Justo entonces empezó a moverse todo.

Dónde estoy hoy

No te voy a decir que ahora todo sea fácil. Te digo lo que hago distinto.

Ya no me voy al otro lado del mundo por dinero, prestigio o reconocimiento. Lo hice, sé lo que cuesta, y ese precio ya no lo pago.

Digo que no sin dar tres explicaciones detrás.

Cuando algo me sale mal, me hablo como le hablaría a una amiga. Me costó años.

Y sigo siendo disciplinada, pero ahora la disciplina está a mi servicio, y no al revés.

Sigo teniendo días malos. Duran menos, y ya no me convencen.

Por qué acompaño solo a mujeres

Porque el trabajo es en grupo y necesito que todas partan del mismo sitio: la culpa al poner un límite, la guerra con el cuerpo, el «no soy suficiente» que se aprende de niña.

Cuando el grupo es mixto, esa conversación no se tiene igual. Se dice la mitad.

No es una postura ideológica. Es una decisión de diseño, y funciona.

(En sesiones individuales y en empresas sí trabajo con hombres.)

Por qué 22

El 22 es el número del Maestro Constructor: la visión que encuentra estructura.

En la tradición mística son las 22 letras con las que se crea el mundo, porque lo que se dice, se forma. Y en el Árbol de la Vida son los 22 senderos que conectan los niveles de consciencia, fíjate, no los estados: los caminos entre ellos.

Yo trabajo con mujeres que llevan años repitiéndose una frase que las hace pequeñas. Y con esa frase han construido un mundo.

El Método 22 son 22 pasos para cambiar la frase, y con ella, lo que se construye.

Mi formación

Coaching

Máster en Life & Executive Coaching · Fundares, dos años de formación, con 200 horas de prácticas en cada especialidad: 400 en total Life Coach · ANEF (2015-2016)

Otras disciplinas

Astrología · cuatro años de formación además de ThetaHealing, Biomagnetismo y Radiestesia.

Cuerpo y hábitos

  • Atleta profesional de la IFBB en la categoría Wellness, galardonada como la mejor atleta Wellness de España en 2019
  • Curso avanzado de estrategias nutricionales y deportivas para la modificación de la composición corporal · ANEF (2015-2016).
  • Curso de Monitora de grupo de reeducación corporal por ITTC
  • Curso de Culturismo nivel I y II + Jueza regional de la IFBB 

 

Y la base que explica por qué mi método tiene estructura y no solo intuición

  • Máster universitario en Gestión y Dirección de Marketing Global y Nuevos Mercados · Universidad Camilo José Cela (2013-2014)
  • Bachelor of Business Administration · University of Staffordshire (2012-2013) RRPP, Comunicación, Marketing y Publicidad
  • ESERP Business & Law School (2009-2013) Marketing Digital y Comercio Electrónico · Universidad Rey Juan Carlos (2017-2018)

 

No soy psicóloga ni dietista-nutricionista. Cuando lo que tienes delante necesita a una, te lo digo y te ayudo a encontrarla.